Diálogo entrevista al escritor argentino Andrés Neuman en su primera visita a Puerto Rico luego de ganar el premio de la editorial Alfaguara por su novela “El viajero del siglo”. http://ping.fm/59mZi
Diálogo entrevista al escritor argentino Andrés Neuman en su primera visita a Puerto Rico luego de ganar el premio de la editorial Alfaguara por su novela “El viajero del siglo”.
Posted in Literatura Latinoamericana | Tagged Publicaciones | Leave a Comment »

Me parece buena esta publicación de Público.es, no obstante, juzguen por ustedes mismos.
“…E-book. Los lectores de libros electrónicos desmontan los prejuicios nostálgicos y sentimentales de quienes todavía defienden el papel frente a esta nueva tecnología…”
“No hay diferencia, en e-book, El Quijote sigue siendo El Quijote”
“Los ensayos y libros técnicos tienen mayor aceptación”
“…Uno de los fallos es que no se aprecia cuánto queda para el final del libro…”
Posted in Web 2.0 | Tagged Lector digital | Leave a Comment »

Revista de Letras publica:
“Daniel Davies engaña: Con su aspecto de chico que nunca ha roto un plato, modosito, algo tímido y educado como buen británico, y resulta que su primera obra, La isla de los perros (Anagrama) tiene una fuerte carga sexual, pornográfica, recreando los ambientes de “cancaneo” (o dogging -término inglés-, o cruising -variante gay-). O sea, sexo al aire libre -aparcamientos y zonas poco concurridas en el caso de la novela- entre desconocidos. Un libro de aquellos que atrapan desde la primera página. “Vale, porque hay sexo”, pensaréis; sí, pero también porque su protagonista es de aquellos que hipnotizan.”
Posted in Revista de Letras | Tagged Articulo de revista, Literatura | Leave a Comment »
Telesur publica este interesante articulo.
“…El poder secreto de la palabra, del discurso hegemónico, radica en declarar la importancia insobornable de los hechos. Pero no son los hechos los que construyen los hechos; son las palabras…”

“El fetichismo nunca pudo estar exento de una narración que lo recorriese de pies a cabeza pero la imagen era el elemento central que lo definía. Con el mito, esta jerarquía se invirtió. La palabra oral era el centro y las imágenes derivaban de ella. Mucho más tarde la escritura rompió la forma circular y eterna del mito y creó la percepción lineal de la historia, marcada por un inicio y un final y construida por infinitas singularidades.”
Posted in Telesur | Tagged Literatura | Leave a Comment »

Mi padre ausente
Aquel domingo el juego concluyó con la muerte de un anciano. La causa: un rejuvenecer precoz impropio.
Le tomó años poseerlo. Pacientemente el niño disfrazado fue desempolvando su camino, no había prisa. La suerte estaba echada.
Desde que lo sorprendí advirtió que lo observaba con recelo. No le importaba. Traté de apartarlo pero sus encantos eran irresistibles, tanto que muchas veces llegaron a batirme protegiéndome en su enajenación.
De repente, los ojos apagados de mi anciano titilaban. Las frases desordenadas reaparecían en interrogatorios buscando respuesta al silencio, al tedio, a mi desesperación.
No escuché el vaticinio de sus silencios en las noches con sabor a eucalipto.
Jamás quise comprender que mi padre murió en las manos de su niño disfrazado. Nunca lo había abandonado, solo esperaba…
Como espera el mío, como espera tu niño en el umbral de la muerte.
Posted in Uncategorized | Tagged Micro-cuento | Leave a Comment »

Inicia con la nostalgia del ayer. Esa necesidad, casi colectiva, del artista puertorriqueño Carlos Mercado por recorrer viejos senderos y remarcar huellas pérdidas durante la infancia en su ciudad natal, Ponce. Se esboza la imagen de un niño solitario, ensimismado en catálogos comerciales, quien fuera exorcizado en aquel templo donde gestó su doctrina artística: el Museo de Arte de Ponce (MAP). Un credo cuya particularidad concluyente estilística es sin duda: esos ojos impúberes que el tiempo no ha logrado apagar para transfigurar las imágenes y concebir otras perspectivas tan propias de su mundo.
Carlos Mercado lanzará en noviembre de 2009 la exposición de su nueva serie denominada: El Después y el Antes (The After and Before). La primera exhibición tendrá lugar en el hotel Casablanca localizado en el Viejo San Juan para reproducirse en diversos escenarios de Puerto Rico. Simultáneamente, su exposición coincidirá con la feria de arte: Photo Miami 2009 a celebrase del 3 al 6 de diciembre del 2009.
La entrevista con Mercado develó una esencia y un propósito muy claros detrás de esta nueva serie cuyo alcance es aun mayor del que supone. El Después y el Antes (The After and Before) presenta mediante su titulo un juego de palabras que rompe modelos reconociendo la pluralidad al educar a un público heterogéneo. Una educación que llega a través de la contemplación de un arte contemporáneo para recordar o descubrir pinturas del arte clásico como un antes necesario.
La nueva serie toma como partida piezas clásicas de la colección del MAP que abarca una de las muestras más respetadas del arte occidental del siglo XIV hasta la actualidad. Mercado selecciona piezas de las diferentes escuelas como la italiana, española, flamenca, inglesa, holandesa y francesa, incluyendo el arte puertorriqueño, representado por el maestro José Campeche y su obra Dama a Caballo (1785). Algunas de las obras presentes: La tortura de Ixión, Dama griega en el baño, Sol ardiente de Junio, Judith con la cabeza de Holofernes, Venus, La dama del clavel y un San Sebastián, ajeno a la colección del MAP, perteneciente a la escuela italiana.
La serie añade al medio mixto, un denominador común en todas las piezas: la transfiguración. Una metamorfosis de las figuras y elementos originales de la obra que oscila en desiguales gradaciones.
El artista, la obra y el espectador conforman la triangulación de un acto creativo diferente que aguijonea la observación de imágenes en la búsqueda por una interpretación. Mercado juega con sus ideas favoreciendo el diálogo entre la obra y el público en un poema inconcluso. El espectador escribirá sus propios versos desde una mirada crítica buscando ese sentido a la creación de este artista.
El Después y el Antes (The After and Before) es una serie donde cada pieza va generando el hilo de irrealidades temporales que hilvanadas en discursos callados configuran su historia. Una ficción de realidad y fantasía cuyas expresiones pudieran ser el aumento de voluptuosidades, los claro oscuro, expresiones cargadas, colores emblemáticos, texturas confidentes, relieves sensoriales, transmutación de sentimientos, encapsulaciones caprichosas, bestialismo individual inusitado y minimización satírica.
Carlos Mercado trae al público local e internacional una propuesta interesante y educativa. El Después y el Antes (The After and Before) no despliega una firma, pero sin duda deja una huella indeleble.
Posted in Artista Carlos Mercado, Reseña de arte contemporáneo | Tagged arte | 1 Comment »
Dialogo digital publica.
“…Como si se tratara de una novela detectivesca, en donde se busca a toda costa el cadáver de un personaje bajo estrictas medidas de seguridad, así comenzará desde el 29 de octubre una excavación sin precedentes, que intenta dar con los restos del escritor Federico García Lorca…”
Fragmento de La casada infiel.
Fue la noche de Santiago
y casi por compromiso.
Se apagaron los faroles
y se encendieron los grillos.
En las últimas esquinas
toqué sus pechos dormidos,
y se me abrieron de pronto
como ramos de jacintos.
El almidón de su enagua
me sonaba en el oído,
como una pieza de seda
rasgada por diez cuchillos.
Sin luz de plata en sus copas
los árboles han crecido,
y un horizonte de perros
ladra muy lejos del río.
Posted in Dialogo Digital | Tagged Literatura, Noticias | Leave a Comment »

“El recitar de la poesía silente” es mi más reciente artículo publicado para la revista puertorriqueña Art Updated de arte contemporáneo.
En una sala muy grande pende una pintura de la pared enmarcada en un poema. Frente a ella, un niño renace en otros cuerpos; como un bastidor virgen que comienza a desflorar. Sin advertir, cada pétalo vuela en el vacío; acariciando una figura. Cada figura, duerme en sueños ajenos mientras las quimeras navegan…y navegan. El horizonte dibuja un barco de papel en cuya proa el niño malabar se troza sobre las orillas viscosas del filo de la noche. El ekphrasi trabaja en los muelles de la nave; como un mercader de manos sin palabras en un contrabando de símbolos. ¡Protejan la nave hombres lánguidos! ¡Qué no muera la ilusión para que el ayer no mate su fortuna!
El recitar de la poesía silente pretende reflexionar brevemente sobre la relación entre la pintura y la literatura. Una discusión antigua donde aun se discurre sobre su interrelación semiótica. Un tema fascinante y controversial donde convergen diversas teorías que han nacido, madurado y caído en desuso ante las nuevas corrientes literarias y artísticas. Sin embargo, el axiomático absoluto, es la relación de correspondencia entre la pintura y la literatura; esa elección por la composición como el denominador común entre ellas. Una intimidad y complicidad para tocar las fibras de ese “…niño frente a la pintura de la pared enmarcada en un poema…” y deshojar su sensibilidad llegando hasta la misma carne, a través de los ojos de la imaginación.
Esa “…sala muy grande…” que pudiera representar el museo, la galería de arte, la biblioteca o una cita clandestina con la pintura o un libro de poesía, no es exclusiva de nadie. Esa sala reza, conspirando para que el deleite culmine en la especulación de la pintura y la literatura. Una culminación que se logre mediante la expresividad creativa. “Cuando los imaginarios saltan del cuadro al papel y de la tinta al pigmento porque existen ojos inquietos que los imprimen en sus pupilas, los libros son libres y los museos para las musas.” María Teresa Caro.
Resulta adecuado, ejemplificar la relación entre la pintura y la literatura retomando el Barroco del siglo XVII. El movimiento más trascendental en la historia del arte de Europa y América. Su finalidad fue llevar a las masas, mediante los sentidos, la conciencia de una crisis marcada por contrastes sociales y económicos agudos, además de un ocaso político y militar. Para esa empresa, los “canales de los sentidos” fueron la pintura y la literatura, sin escaparse el teatro del Barroco español con Lope de Vega y su discípulo Pedro Calderón de la Barca.
En el campo de la pintura, una zafra fecunda de maestros universales: Michelangelo Merisi (Il Caravaggio), Giovanni Antonio Canal (Il Canaletto), Annibale Carraci, Pedro Pablo Rubens, Rembrandt van Rijn, Veemeer de Deft, Diego Velásquez, Francisco Zurbarán y Bartolomé Murillo. Pinturas que plasmaron distintamente los agites religiosos, políticos, económicos y culturales que la literatura traía al unísono influyendo en la pintura o influenciada por ella: no obstante, relacionadas.
En el campo de la literatura nacen dos corrientes estilísticas: el conceptismo y el culteranismo. Se redefinen tópicos literarios como la locura y la melancolía mediante corrientes que dan libre albedrío a una libertad que se viste de creatividad, dislocación de formas y conceptos y añade complejidad a la expresión. Se cimienta un antagonismo frente a la perfecta naturaleza renacentista. Exponentes como Francisco Quevedo y Villegas y Luis de Góngora y Argote traen el uso en abundancia de figuras literarias como la paradoja, la polisemia, la antítesis, la dilogía, las metáforas e hipérboles, entre otras.
¿Quién influyo en quien durante el barroco? ¿Quién primero y quien después? ¿La literatura o la pintura? La respuesta resulta inmaterial. Los mercados locales e internacionales son el escenario donde escuelas artísticas como el realismo, el surrealismo y el modernismo nacen en la pintura para luego reflejarse e influir en otras denominaciones del arte como la literatura. Otro escenario común son los gremios de escritores apoyando a los artistas plásticos para impulsar sus obras. Entonces, sucede esa relación complementaria entre pintura y la literatura donde las letras engalanan las pinturas y las pinturas engalanan las letras.
Un excelente ejemplo de esa relación complementaria sucede en la revista literaria mexicana Savia Moderna. Un nombre muy particular cuyo lema, según escribe Francisco Monterde: “No fue una segregación de disidentes sino una prolongación afirmativa de una tendencia que aspiró a modernizar por completo la literatura mexicana [...] a inyectar savia nueva en el viejo tronco.”
En el artículo del redactor de Savia Moderna, Jesús Villapando, publicado el 5 de mayo de 1918 en El Nacional, se reitera claramente esa relación entre la literatura y la pintura: “…Todo el día era una serie de momentos de sorpresa. Tocaban la puerta y aparecía un artista. Un día llegó Manuel de la Parra, todo tímido, como pajarito deslumbrado y anhelante de luz; otro, Rafael López apareció a las cinco y media de la tarde haciendo frases, elegancias y versos al hablar; tal se presentó Roberto Argüelles Bringas, con voz de sochantre y actitudes majestuosas de Duque; a la una de la tarde de un sábado se anunció un grupo de pintores y dibujantes, algo cohibidos, serios y sencillos; Diego Rivera, ocupado de un cuadro de Rubens o de un aguafuerte de Rembrandt, bueno y risueño, como un niño con su indomable e inseparable pipa y cuando todavía no pensaba en los abismos trágicos del futurismo..”. Diego Rivera se convierte en un colaborador puntual de la revista Savia Moderna; diseñando varias portadas y gestando una generación.
Resulta perentorio entender la relación complementaria entre la pintura y la literatura desde su justa perspectiva. Complementar debe suceder bajo los cánones éticos que respeten ambas representaciones de una forma paralela. Una discusión que mantenga una crítica bidireccional que no adolezca de dobleces malintencionados y elitistas redundando en su crecimiento individual y colectivo. “…Sin advertir, cada pétalo vuela en el vacío; acariciando una figura. Cada figura, duerme en sueños ajenos mientras las quimeras navegan…y navega…”… ¡ Nelson Rivera plantea la necesidad de recapacitar sobre la impresión de mascarillas protectoras de Melquiades Rosario con la frase: “protector a critico”. Un mensaje que demanda una crítica disciplinada y atrevida (¿objetiva?) en Puerto Rico que contrarreste la fobia actual a los críticos iniciáticos. La capitalización del ekphrasis para describir la pintura con la palabra o viceversa, como sucede en las novela de Mario Vargas Llosa: Elogio de la madrastra (1988). Aquí los personajes crean sus fantasías a través de las pinturas y el erotismo se magnifica a través de la imagen gestando nuevas interpretaciones de los clásicos. “…El ekphrasi trabaja en los muelles de la nave; como un mercader de manos sin palabras en un contrabando de símbolos…”
Las bellas artes se nutren entre sí reutilizando sus variados elementos para dejarlos plasmados a través de la pintura, la literatura, la escultura, la arquitectura o la danza. La pintura como la palabra puede lograr la reconstrucción de nuevos hombres en un horizonte sin límites. A este particular, la descripción de María Teresa Bertelloni, crítica de literatura y ensayista italiana, resume con gran riqueza su encuentro con la obra del viequense Carmelo Rodríguez titulada Este pueblo no es un manto de sonrisas: “…el viaje del protagonista fue así también mi viaje aunque la historia no fuese la misma, porque existió un punto de contacto, algo que compartir: el silencio desolado y soleado de un camino que se tiene que recorrer sin compañía, sin ayuda y sin escape: el camino de la propia vida. Un viaje de ida al que hay que poner una meta que lo justifique y nos justifique…”.
“! Protejan la nave hombres lánguidos!
¡Qué no muera la ilusión para que el ayer no mate su fortuna!”
Posted in Revista Art Updated | Tagged arte, Articulo de revista | 1 Comment »

A mi amigo y hermano David Díaz por abrir este umbral…
La escena final moría en su mente para prorrumpir en el acto. Su cuerpo arqueaba morbo mientras el corazón rompía costillas coronadas por duraznos espigados ante una espera…
Las sabanas lúcidas conspiraban la locura del sexo, la sed de un escupir viscoso; su envejecer entre frunces de cuerpos enfermos en reyerta final.
La procesión de los con[vida]dos penetró. Las caricias se tornaron en hiedra desollando la piel; las sonrisas en muecas de marfil inmutable.
El trance canjeó su vida por la muerte. Inconcebible para tantos, visible solo para los moradores del lado oscuro de la soledad.
Las corrientes contaminaron la sangre truncando su mañana en un soplo. Las invasiones engañaron el amor con el ardor y la libertad con un ocaso aun más solo.
En los pliegues de aquellas sabanas solo él sabrá porque esa noche canjeó su vida por la muerte…
“…Adiós soledad, hola felicidad mortal…”
Posted in Prosa, Uncategorized | Tagged Micro-cuento | 1 Comment »





